Entre la hiperfagia y la hiporexia

Hiperfagia y la hiporexia

¿Qué es la hiperfagia?

En esencia, es comer en exceso, sin apetito, comer por comer, de forma descontrolada.

Cuando el descontrol se convierte en una “costumbre”, la persona tiene esta forma compulsiva de comer y lo hace una o más veces por semana y durante tres o más meses seguidos, entendemos que el sujeto está ante un Trastorno de los atracones en categoría leve.

La hiperfagia la encontramos en personas con problemas como la diabetes o las alteraciones de la tiroides, que sienten una necesidad imperiosa de ponerse a comer. Y también en sujetos con problemas emocionales, vulnerables al estrés, con sintomatología de ansiedad, estados disfóricos, depresión, sujetos con bulimia, comedores compulsivos, o comedores nocturnos.

Las personas que mantienen una conducta de hiperfagia pueden llegar a perder la sensación de saciedad, llegar a no distinguir se están llenos o no, debido a los cambios metabólicos que se producen en ellos, con alteraciones incluso de la leptina, hormona encargada de regular la sensación de saciedad.

Estas personas también pueden llegar a tener distorsiones perceptivas en cuanto a la cantidad de comida que ingieren, minimizándola, o en cuanto al tipo de ingesta que realizan que, generalmente, suele ser rápida, aunque ellos muchas veces no lo detecten.

Si el paciente no identifica el problema y no recurre a profesionales, puede estar, aún sin saberlo, ante uno de los primeros hitos en la escalada hacia el sobrepeso y la obesidad mórbida.
Si, por el contrario, pide ayuda, la recomendación que reciba dependerá del origen del problema, según sea este físico o psicológico.

¿Que es la hiporexia?

Se trata de una disminución del apetito que, al igual que en el caso anterior, puede derivar de dolencias físicas o psicológicas.

Evidentemente ante una patología del aparato digestivo, un problema de riñón, un dolor continuado en la zona lumbar, o cualquier otro malestar, puede verse afectado el apetito.
Igualmente una preocupación ansiosa, anticipar sucesos negativos, perder a un ser querido, presentarse a una oposición o divorciarse de su pareja, pueden hacer que el sujeto pierda parcialmente el apetito.

Y al igual que en el caso anterior, en el extremo, se podría llegar a un Trastorno de la alimentación: anorexia.

Por lo tanto, el tipo de ingesta puede estar relacionada con dolencias físicas y psicológicas. Evidentemente, lo que hace referencia a lo físico, deberá ser abordado con consejo médico y tratamientos adecuados dirigidos a solucionar el origen del problema.

En el caso de que el origen del problema sea de tipo psicológico, por ansiedad o depresión leve, la propuesta más adecuada es realizar tratamiento con psicoterapia cogntivo-conductual.
Solamente en casos más agudos se deberá proponer al paciente un tratamiento que combine la psicoterapia con psicofármacos, siempre administrados bajo supervisión médica.

Pero realmente, la propuesta más conveniente en todos los casos, es tomar medidas preventivas. La respuesta está en la psicoeducación. Dirigida a la población general, pero sobre todo a lo que se considera población de riesgo.

  • CARACTERÍSTICA PERSONALES: Vulnerabilidad al estrés, intolerancia a la frustración, procesamiento negativo de la realidad, falta de flexibilidad, dureza emocional, problemas de autoestima.
  • CARACTERÍSTICAS AMBIENTALES:Problemas de trabajo, dificultades en contexto familiar, dificultades en el contexto social, en las relaciones interpersonales,dificultades en las relaciones de pareja.
  • CARACTERÍSTCAS GÉNERO: MUJER, DE MEDIANA EDAD, CON ESTUDIOS SUPERIORES

Hiperfagia y la hiporexia

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